lunes, 21 de marzo de 2011

Trampas del Destino - CAPÍTULO 23

El domingo amaneció nublado, en la mitad de la mañana una lluvia fina comenzó, prometiendo perdurar por todo el día. Después de almorzar juntos en casa, Marina fue para el cuarto descansar, Angelos le acompañó, y Thomas quedó en la sala, intentando crear coraje para hacer lo que había planeado. Tras un tiempo convenciéndose de que no tendría otra oportunidad perfecta cómo esa, dejó un pasaje para la hermana y salió. Se sentía inseguro al atravesar la calle, era la primera vez que salía solo. Con la mano trémula tocó el timbre. Nirmala llegó en la ventana para ver quién era, al verlo, hizo señas para que Thomas entrara y fue abrir la puerta. Él entró lentamente, demostrando el miedo que sentía.

— Hola, Thomas!

— Hola.

Ella lo saludó con un abrazo y un beso en el rostro, como siempre hacía antes, lo que lo dejó encabullado, hasta porque sabía que Austyn estaba allí.

— Buenas tardes, chico — dijo el tío de Nirmala.

— Buenas tardes.

— ¿Usted ya conoce Austyn, Thomas?

— Personalmente, aún no. Hola.

— Hola, Thomas.

Thomas se sentía desesperado con el mirar de todos sobre él, su gana era salir corriendo... pero había llegado hasta aquí, no iría a recular, tenía un objetivo que le había hecho superar una enorme barrera, superaría más esa, sin embargo, fue directo al motivo de su visita.

— Nirmala — dijo Thomas vacilante —, yo vine a pedirte una cosa: la dirección del hospital. ¡Yo necesito verla!

La angustia en la voz de él era tocante, Nirmala y Li Zheng, que lo habían conocido antes, estaban impresionados con la fragilidad que él demostraba. No se parecía en nada con el chico impetuoso y rebelde de otrora.

— No sé si eso es una buena idea, Kelsey no aceptará eso.

— Yo preciso... — la voz de él salió sólo un hilo, pero la expresión desesperada de su rostro era suficiente para convencer cualquier uno del cuánto aquello era importante para él.

— Si eso traerá paz a su espíritu, chico, vaya. Nirmala le dará la dirección hoy, pero espere que ella descubra con Saori cuando es conveniente que usted visite la chica. — dijo el anciano — Usted no puede encontrarse con el hermano de ella, estaría haciendo un gran mal para la chica.

— Thomas, Kelsey sólo ha ido ver Melissa se Saori lo acompañar, yo voy a mantenerme informada sobre cual el horario en que irán para que vosotros no se crucen en el hospital.

Nirmala cogió un papel, anotó el nombre del hospital y entregó para él. Thomas agradeció y se despidió, lo invitaron para que quedara y tomara el té con ellos, él agradeció y volvió para casa, llegando antes que Marina o Angelos hubieran visto su pasaje.

— Buenos días, Marina, ¿como usted está?— saludó Tayla

— Estaba óptima hasta ahora mismo.

Marina rió al ver la expresión preocupada en el rostro de Tayla que, al oír la risada de la amiga, comprendió la broma.

— ¡Ah! ¡Que linda! La gente viene con la mejor de las intenciones preguntar de la salud de una amiga y es tratada así. Una ex-mejor amiga merece más respeto.

Las dos rieron.

— Es seria mi preocupación, sé que usted ha vuelto más cedo para casa, llegado más tarde. ¿E sólo por cuenta de la recomendación médica de reposo o no tiene estado bien?

— Sólo por precaución, quede tranquila.

— ¿Puede conversar sobre asuntos serios?

— Claro que puedo, ¿lo que es?

— Saori.

Marina miró intrigada para ella, Saori le parecía bien, feliz, su relación con Kelsey iba bien... por lo menos hasta donde ella sabía. Tal vez las amigas estuvieran escondiéndole alguna cosa para ahorrarla de preocupaciones.

— ¿Lo que fue¡— preguntó Marina.

— Estoy hallando el Kelsey muy dependiente de ella en esa historia de la hermana. Él no es capaz de visitarla sola, Saori consigue llevarlo todos los días, pero necesita quedar junto de él.

— Comprensible, Tayla, él está frágil con esa situación, debe ser muy difícil encarar la propia hermana en aquel estado. Yo misma no tuve coraje de ir a visitar mi hermano en la prisión, comprendo como él se siente.

— Sí... pero estoy hallando él muy dependiente de ella, y tengo miedo de que eso no haga bien la Saori. Ella vive rodeada de personas que dependen de ella de alguna forma, siempre necesita interpretar el papel de mujer fuerte. Saori necesita de un hombre que le dé protección, alguien con quien ella pueda revelar sus temores, ansiedades, dividir el fardo. No uno cara que le coloque más un peso en los hombros.

— Concuerdo con todo que usted dije, pero pienso que Kelsey puede ser eso para ella. Es sólo una situación particular lo que él está viviendo ahora.

— Pensé en conversar con Nirmala sobre eso.

— Si usted halla conveniente, haga. Eso le aliviará.

Thomas fue avisado por Nirmala de los horarios que Saori y Kelsey habían combinado para las visitas y se organizó para ir en momentos que no hubiera ningún riesgo de cruzar con Kelsey. Nirmala le había garantizado que él no iría solo y que le avisaría de cualquier imprevisto.

En la primera visita, Thomas consiguió quedar sólo algunos instantes en el cuarto y salió muy perturbado. En las próximas veces fue consiguiendo, poco a poco, quedar más tiempo y salía con mejor ánimo. No había dicho nada en casa, a veces le era difícil escapar de Angelos, pero por otro lado, su cuñado parecía satisfecho en ver que él conseguía salir solo de casa. Usando la disculpa de ahorrar Marina de preocupaciones, Thomas había pedido la Angelos que no hablara sobre esas salidas. Angelos concordó, sabía que Marina se preocuparía seriamente se supiera que el hermano estaba saliendo y no decía donde iba, pero como él propio había quedado preocupado, siguió el muchacho y al ver que él iba a un hospital, dedujo que fuera visitar la chica. Para confirmar, buscó la recepción del hospital.

Tras algunas semanas en Japón, Melissa presentaba una frecuencia mayor de reacciones automáticas, el equipo médico no animó muy Kelsey al dar esa información, alegando que era posible que esas reacciones sólo fueran antes de más pequeña intensidad, y acababan no siendo percibidas. Aún así, con un cuadro parcialmente deanimador, el médico-jefe del equipo solicitó que trajeran más objetos personales para colocar en el cuarto de ella. Kelsey pensó en la tela que Melissa tenía en la sala, sabía que ella apreciaba muy a tal obra. Pidió la Saori que el providenciase, pero una reunión de emergencia a impidió de hacer eso, Nirmala sugirió que pidieran la Austyn para buscar el cuadro. Saori concordó, Nirmala llamó para el novio que se dispuso a hacer este favor para ellas.

Como no tenía coche, Austyn apeló para Angelos, pidiéndole una carona. Despidiéndose de Austyn, Angelos colgó el teléfono y se volvió hacia Thomas.

— Austyn necesita ir al apartamento de Melissa y me pidió una carona. ¿Quiere ir junto?

Thomas el miró intrigado.

— Yo ya sé donde usted va en sus salidas misteriosas — explicó Angelos —, por eso pienso que usted me gustaría conocer el hogar de ella.

Thomas le sonrió, pensó en preguntar cómo él descubriera, pero dejó para otra hora.

— Vamos.

Pasaron en el trabajo de Austyn para cogerlo, en la empresa para coger la llave del apartamento y siguieron para allá.

— Espero coger la tela correcta, Nirmala dije que sería la mayor de todas las que están en la sala — observó Austyn.

La puerta fue abierta y los tres entraron, diferente de las chicas, no tuvieron ningún dilema de conciencia por estar invadiendo la casa de alguien.

Thomas recorría el ambiente con sus ojos, buscaba detalles que hablaran más sobre aquella chica. En el camino, Austyn contó el motivo por el cual Kelsey llevaría aquel cuadro, tanto Thomas cómo Angelos se preguntaban si las visitas que ella recibía eran responsables por ese cambio en su cuadro. Thomas creyó que sí, y ahora buscaba en el apartamento alguna cosa de más, algo que hubiera escapado a los otros y fuera importante para ella.

Sin percibir, Thomas comenzó a caminar por el apartamento. Fue para la cocina, pero sólo miró, sin tocar en nada. Mientras eso, Angelos contó la Austyn de las visitas que el chico hacía para Melissa, y sugirió que lo dejaran vagar por allí. Thomas siguió para el cuarto, miró para la cama lista para que ella se acostara... sintió una puntada en el pecho, ella había dejado todo pronto para cuando llegara en casa, sin embargo nunca más volvió. Se aproximó de la cama, tocando de leve en las cubiertas. Notó que había alguna cosa bajo la almohada, irguió-lo y encontró un libro, abierto. Lo cogió. Ella estaba leyendo y no consiguió llegar al final... lágrimas le caían por el rostro, dolía ver todo que se había interrumpido en aquellos segundos infernales del accidente.

Thomas salió del cuarto con el libro en las manos. Ella había comenzado una historia de la cual no había conocido el fin, llevaría el libro consigo y leería para ella. Fue al encuentro de Angelos y Austyn, que no hablaron nada sobre lo que él traía en las manos. Siguieron para el coche, pasaron en la empresa para dejar el cuadro, en la casa de Austyn para dejarlo y seguiran hacia su propia casa.

Después de cenaren juntos en la mansión, Saori y Kelsey fueron a la biblioteca para conversar. A finales de la tarde habían andado con Melissa y llevado la tela, que colocaron en la pared opuesta a la ventana.

— Usted necesita quedar menos tenso cuando visita Melissa.

— Imposible, Saori, yo me desespero al verla de aquel jeito. No sé se deseo que ella muera o si aún tengo esperanza de que se recupere...

— Usted oyó lo que el médico dije, las reacciones de ella aumentaron las últimas semanas. No podemos abandonar la causa.

— A veces es tan difícil... No sé lo que sería de mí sin usted...

Él se inclinó para besarle.

Austyn comenzaba a quedar ansioso con a tarda de la consulta, había acompañado Nirmala y Li Zheng al médico, pero sólo Nirmala había entrado con el anciano. Tuvo que esperar diez minutos más para que salieran del consultorio, la sonrisa en el rostro de Nirmala le alivió.

— ¿Todo correcto?— preguntó Austyn.

— Sí. Esos médicos modernos llenan de papel, quieren un monte de exámenes, pero él dije que va a curar mis ojos.

— ¿Usted puede llevarnos para hacer los exámenes?— inquirió Nirmala — ¿Para cuando puedo marcarlos?

— Si fuera posible, marque todos para el periodo de la mañana, quedaría mejor para mí. Si alguno de ellos sólo pueda ser hecho a la tarde, me llame para combinar el día, pues tengo algunos compromisos marcados.

— Está bien. Sigan para el coche, voy a marcar la próxima consulta y coger algunas direcciones, después iré al encuentro de vosotros.

Los dos hombres salieron, yendo para el coche que Angelos había prestado una vez más para el amigo. Nirmala aún tardó un poco para venir. Austyn los dejó en casa, subió hasta el apartamento de Marina para dejar las llaves y retornó para su trabajo. En el camino Li Zheng y Nirmala habían contado los detalles de la conversación con el médico, que preveía una operación bien sucedida, pero deseaba hacer la intervención en un ojo de cada vez. Austyn tenía duda de que su tío se sometiera a dos cirugías, por todo que Nirmala le había contado, ya era muy estar dispuesto a hacer una.

El día en que fueron buscar la tela en el apartamento de Melissa, al retornen para casa, Angelos y Thomas conversaron sobre las visitas de Thomas a la chica. El muchacho lloró mucho al relatar para Angelos las emociones que sentía al darse cuenta de todas las consecuencias de aquel accidente. Combinaron de no decir nada la Marina, para ahorrarla de preocupaciones.

En la próxima vez que Thomas fue visitar Melissa, Angelos le dio carona. Thomas llevó el libro que había encontrado bajo la almohada, se sentó al lado de la cama de ella y en voz baja hizo uno resumo del inicio del libro, pues había leído los capítulos anteriores a la página señalada por ella, y sólo entonces comenzó a leer un capítulo nuevo.

Todos los días él iba a visitarla en el horario arreglado con Nirmala, evitando así de encontrarse con Kelsey. Cada día él leía un capítulo, cuando terminó el libro cuya lectura había quedado por la mitad, comenzó a leer uno de aquellos que Nirmala había seleccionado para traer.

Así que andaban con todos los resultados de los exámenes que el médico había pedido, Nirmala y Austyn llevaron nuevamente Li Zheng para una consulta y fue marcada la fecha de la cirugía.

Al coste de muchas noches sin dormir, Nikki consiguió terminar el trabajo para la empresa más de un mes antes del previsto. Kelsey había recomendado que Nikki no hiciera eso, que usara todo el plazo, pero él sentía una correcta urgencia en terminar eso. Tras todos los problemas por los cuales había pasado con trabajo, tenía necesidad de ver un proyecto suyo funcionando y ser reconocido como el autor.

Así que dio el trabajo por concluido, Nikki siguió para la sala de June.

— ¿Todo listo, Nikki?

— Sí, y yo vine a agradecerle.

— No hay motivo para eso. El trabajo fue todo suyo.

— Claro que hay. Sin usted, jamás habría conseguido presentar mi proyecto, la empresa no habría sido acordada. Usted abrió las puertas. Te debo más una, entre tantas.

— Usted no me debe nada, Nikki. Mérito de su proyecto, si no fuera bueno, jamás habría sido escogido.

— Desafío su amiga a trabar el sistema.

— En su lugar yo no haría eso, Tayla es bien capaz de conseguir, aunque eso sea imposible.

— Si ella conseguir, encomiendo una joya para el Silas, con el tema de una puerta trancada.

Los dos rieron de la idea y se despidieron, con Nikki comprometiéndose a coger los niños en la escuela, una vez que tanto ella cuanto Silas no tenían certeza del horario en que se quitarían del trabajo. Observándolo salir de su oficina, June se preguntó cuando Nikki volvería a tener vida propia.

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