lunes, 7 de febrero de 2011

Trampas del Destino - CAPÍTULO 11

Nikki estaba tenso. Es cierto que no le gustaban cuestiones burocráticas, siempre dejaba eso por cuenta de Kelsey, pero ese nerviosismo de hoy no tenía sentido, pues no era propiamente una reunión de negociación, lo que había sido marcado era una presentación de la propuesta. Se sentía extraño y no tenía explicación para eso.

— ¡Llegamos! — exclamó Kelsey

— Voy llamar la June avisando que ya estamos aquí.

Nikki llamó para el móvil de su cuñada que apenas vino al encuentro de ellos, recibiéndolos en la portaría y conduciéndolos hasta su sala.

— Lo siento llegar temprano, pero tuvimos miedo de retrasarnos — se disculpó Nikki.

— Mejor así, Saori no soporta retrasos. Si llegasen atrasados — añadió June —, jamás conseguirían el contrato.

— ¿Saori?— exclamó Kelsey.

— Saori Campbell, nuestra patrona — explicó June. — Nosotros que somos amigas de ella no la tratamos por Señorita Campbell, aún aquí, a llamamos sólo de Saori.

Quedaron los tres conversando hasta que la secretaria de June avisó que Saori estaba llamando para la reunión. Se encaminaron para el ascensor y siguieron para el vigésimo octavo piso, pasando por diversas barreras de seguridad. Nikki analizaba el ambiente con un mirar técnico, ya Kelsey, miraba encantado hacia aquel ambiente lujoso.

Se detuvieron en la entrada de la sala de espera con Tayla y Marina. June presentó hombres a la amigas, pero la atención de Kelsey fue atraída para el otro lado de la sala, donde dos mujeres conversaban con Nirmala. Pensó reconocer una de ellas. Su corazón heló cuando ella se volcó al ser llamada de Señorita Campbell. Ella lo vio y quedó paralizada, con una expresión de pánico. Nirmala apretó su mano.

Kelsey sintió la sangre herver, una sensación de humillación tomó cuenta de él. Caminó resoluto hacia ella, parando en su frente y la mirando furioso. Saori temblaba.

— Buenas tardes, Saori Campbell. Su broma llegó al fin, va a tener que buscar otro tonto para engañar — dijo Kelsey con amargura y se volcó, caminando hacia la puerta. — Yo me voy, Nikki.

— Yo llevo usted — dijo June y fue con él.

Él quedó sin más elección del que aceptar, hasta había olvidado que estaba en un lugar que funcionaba casi como una prisión. Necesitaría de la ayuda de alguien para salir del edificio, mejor que fuera June. Ella dio el brazo a él y liberó la traba de la puerta. Entraron en el ascensor sin que Kelsey mirara hacia tras.

— Me quite de ese edificio... — masculló él.

— ¿No quiere pasar en mi sala y calmarse antes de salir?

— No... Yo necesito salir de aquí ahora...

Gruesas lágrimas deslizaban por el rostro de él. June lo abrazó y él se acurrucó en ese abrazo.

— Creo que estoy necesitando de mi madre... — susurró Kelsey

— Mis hijos me prestan.

Él rió, pero era verdad que estaba sintiéndose desprotegido como un niño, y el abrazo de June le recordó su madre. En la recepción, June pidió que llamaran un taxi y solicitó un valle. Kelsey lloraba copiosamente abrazado la June, sin importarse con lo que las personas fueran pensar o hablar. Nada más le importaba en esa vida, su corazón había acabado de morir.

— Yo la amaba, June... como nunca me gustó nadie.

— Sé de eso. Voy a mandarte para casa y usted va a quedar allá, no va a hacer nada hoy. Tras un nuevo amanecer las cosas siempre parecen mejores, deje para tomar cualquier decisión mañana.

Cuando el taxi llegó, June colocó Kelsey para dentro, entregó al conductor una tarjeta donde había anotado la dirección de Kelsey y el valle, recomendando que lo llevara a aquella dirección y se certificase de que él había entrado. El conductor garantizó que haría eso y arrancó. June volvió al edificio, había otros heridos de esa batalla que le preocupaban.

Así que Kelsey dio la espalda a ella, Saori desató a llorar, siendo amparada por Nirmala.

— ¡Usted tiene que ir atrás de él! — dijo Marina — No lo deje él ir así.

— No es una buena hora para hablar con él — aconsejó Nikki — . Deje para mañana, Saori. June sabrá amenizar la situación.

— Él conoce Kelsey mejor que nosotros, siga el consejo de él — sugirió Nirmala.

— Es mejor cancelemos esa reunión — comentó Milly.

— ¡No! — protestó Saori — Así que yo calmarme... nosotros iniciamos la reunión... sólo necesitamos de una disculpa para el retraso...

— ¡Eso es fácil! Yo trabo el sistema — ofreció Tayla. — Marina, me muestre la tarjeta correcta para yo salga de aquí. Voy a bloquear el ascensor, tarda más para solucionar.

Nirmala condujo Saori hacia una saleta para calmarla. Tayla se dirigió para el ascensor y al insertar la tarjeta errada, accionó el sistema de seguridad, bloqueando todo el edificio.

— Bien — resopló Marina —, ahora estamos prendidos aquí. Mejor nos sentemos, porque va a tardar.

Nikki aceptó la invitación y se sentó al lado de ella en uno de los sofás. Milly, la otra persona que había restado allí, se sentó frente a ellos.

June no consiguió pasar de la recepción, el sistema de seguridad había bloqueado los accesos. Sin alternativa, cogió el teléfono y llamó Nikki.

— Hola, June. ¿Como Kelsey está?

— Arrasado, él está enamorado de verdad.

— Lo sé. ¿Él ya fue?

— Le he puesto en un taxi y mandé el conductor llevarlo para casa. ¿Y Saori?

— Voy a pasar para Marina, ella sabrá explicar mejor.

Nikki pasó el teléfono para Marina.

— Hola, June. Fue la Tayla que trabó el sistema para justificar el retraso de la reunión. Saori no quise cancelar.

— ¿Como ella está?

— Si acabando de llorar, Nirmala se cerró con ella, intentando calmarla. La gente le avisó que eso no iba a dar correcto, que él descubriría.

— Era inevitable, pero ahora ya fue. Cuando salven la Tayla yo llego ahí. Hasta más.

— Hasta.

Marina colgó el teléfono y lo devolvió la Nikki.

* * * * * *

Kelsey entró en su apartamento y se dejó caer en el sofá, algunas lágrimas aún insistían en caer de sus ojos. En la hora en que la vio, había quedado furioso, pero ahora sólo sentía dolor. Había hecho tantos planes, había soñado tantas cosas... y ella había jugado todo por tierra.

Saori había mentido propositalmente para él, había inventado toda una historia, había fingido ser lo que no era, sólo para divertirse. Y él había creído en ella, se había enamorado intensamente por una mujer que no existía.

* * * * * *

Saori se había acostado en el sofá, con la cabeza en el pego de la amiga. Lo lloro había cesado, restando sólo sollozos.

— Vosotros me avisaron, yo es que no di oídos y fui aplazando... Ahora tengo que pagar por mi error.

— Él te ama, Saori, conseguirá percibir que su sentimiento es sincero — dijo Nirmala — comprenderá lo que has hecho.

— ¿Será?

— Creo que sí.

— Voy me arreglar y vamos a esa reunión.

— Usted no está en condiciones de dirigir una reunión, debería cancelar.

— He movilizado mucha gente, no voy a hacer eso, hay trece personas esperando por nosotros todo ese tiempo en la sala de reuniones, no es correcto dispensarles ahora. Pasaré el mando de la reunión para June que está enterada de todo, usted anota todo, con detalles y me pasa mañana.

Nirmala asintió, no había nada más que pudiera hacer, Saori era cabezota y obstinada con el trabajo.

* * * * * *

Kelsey cogió el móvil que tocaba insistentemente, ¡si fuera ella, oiría pocas y buenas! Era Austyn. ¿Lo que él estaría queriendo para insistir tanto?¿Será que él sabía?¿También lo había engañado?Sólo había un jeito de saber: hablando con él.

— Hola, Austyn.

— Hola, Kelsey. Necesito conversar con usted, personalmente.

Kelsey quedó preocupado con el tono de voz del amigo, daba la impresión de que alguna cosa grave había habido acontecido.

— Cuando usted quiera.

— ¿Puede ser ahora?

Tamaña urgencia lo preocupó aún más, no estaba exactamente en condiciones de conversar con nadie, pero debía esa la Austyn.

— Puede.

— ¿Usted está en la empresa?

— En casa.

— Dentro de poco estoy ahí. Adiós.

— Adiós.

Kelsey quedó curioso, ¿lo que habría acontecido para que Austyn necesitara hablar con él inmediatamente?Eran amigos en el colegio, mucho amigos, pero después se distanciaron, habían seguido rumbos muy diferentes, y ahora no tenían nada en común, excepto las novias... ¿Saori lo había mandado buscarle?

* * * * * *

Nikki relajó, había conseguido responder a todas las preguntas que le fueron hechas, hubo tenido argumentos para defender sus propuestas y había sentido una buena impresión hacia su proyecto, ahora sólo le restaba esperar. Pensó en Saori. A conocía hace muchos años como amiga de June, hoy a vira como profesional... parecían dos personas diferentes. Admiró el coraje de ella en presentarse frente al directivo de la empresa con los ojos rojos y hinchados de llorar. Aunque no había comandado la reunión – June lo había hecho –, no huyó de su compromiso de estar allí. Kelsey sería un idiota si no la oyera explicarse. Si Saori no estuviera enamorada de verdad por él, no habría quedado de aquel jeito, pareciendo un zumbi, durante toda la reunión.

Nikki miró en el reloj, ya hacía más de dos horas que Nirmala lo había conducido para fuera de la sala de reuniones y él había preguntado se podía esperar por June allí en la sala de espera, bien que su cuñada reclamaba de esas largas reuniones. Hube Intentado llamar para Kelsey, pero el amigo había desconectado los teléfonos. Deseó que estuviera bien.

* * * * * *

Austyn entró y se sentó frente a Kelsey. El rostro del amigo tenía no sólo las marcas de lloro, pero también, de la decepción que había tenido.

— Yo sabía que ella era Saori Campbell — dijo Austyn con calma.

— ¿Por qué no me contó?

— Nirmala necesita de aquel empleo.

Kelsey quedó en silencio.

— Yo vine para contarte lo que yo sé, después usted quita las conclusiones que quiera.

— ¿Quién mandó usted venir?— espetó Kelsey — ¿Saori o Nirmala?

— Ninguna de las dos. Usted había me contado de la reunión, yo sabía lo que iba a acontecer.

— ¿Por qué no avisó Saori?

— Yo no concuerdo con lo que ella hizo. Comprendo los motivos de ella, pero no concuerdo.

— ¿Y cuáles son esos “motivos”?

— Eso es una conversación entre usted y ella, no huya de esa conversación, Kelsey. Yo vine a darte sólo mi testimonio de que ella no estaba jugueteando con usted, ella te ama. Saori mintió sobre quién es, pero no sobre lo que siente.

Kelsey no dije nada, lágrimas volvieron a brotar de sus ojos, Austyn había tocado en el que estaba le machucando: el amor que pensaba si recíproco. Austyn a defendía, decía que Saori hubo tenido motivos, que lo amaba. ¿Sería verdad?Su corazón deseaba que sí.

— Ella pretendía contarte a finales de la semana.

— Compré eso en la hora del almuerzo, quería entregar domingo...

Kelsey había cogido en el bolsillo una pequeña caja y había extendido para Austyn, que la cogió, abrió y, viendo su contenido, sonrió. Cerró la caja y devolvió para Kelsey.

— En su lugar, yo la buscaría hoy y entregaría eso.

— ¡Perdiste el juicio! — exclamó Kelsey.

— Si usted amarla la mitad del que yo amo la Nirmala, entenderá lo que yo dije. No perderé la Nirmala sin antes luchar hasta la última gota de mi sangre y mi último suspiro. Kelsey, no tire fuera la oportunidad de ser feliz. Hasta más.

Austyn se levantó y salió sin mirar nuevamente para el amigo. Kelsey lo vio salir cómo se todo estuviera aconteciendo en cámara lenta... las palabras que Austyn había dicho quedaron martillando en su mente.

* * * * * *

Saori concluyó la reunión, quedando sólo con las amigas en la sala.

— Gracias por me apoyaren, especialmente usted, June, fue perfecta en la dirección de la reunión — dijo Saori. — Voy a pedir que vosotros tomen las riendas de la empresa, no sé cuando voy a tener condiciones de volver...

— Resuelva su vida, Saori. — comentó Marina —La gente toma cuenta de aquí.

— No sea precipitada en ninguna decisión — añadió Tayla —, él quedó furioso, pero no dejó de amarte.

— Espero que usted esté correcta, Tayla.

— Vaya para casa ahora, Saori. — sugirió Marina — Cualquier cosa la gente avisa.

— Marina ha toda la razón, Saori, es mejor usted ir para casa descansar. Yo voy con usted — dijo Nirmala.

— Voy a hacer eso, sí.

— Nikki quedó esperándome — dijo June —, ya voy. Si yo sepa alguna cosa, aviso vosotros.

June salió de la sala de reuniones y fue al encuentro de su cuñado.

— ¿Cansó de esperar, Nikki?

— Nunca más voy a reír de sus reclamaciones sobre las reuniones. ¿Como ella está?

— Pésima. Por primera vez en todos esos años, irá más cedo para casa... Por ahí da para calcular el tamaño del estropeo. Estoy sintiéndome culpable... si la gente supiera, podría haber evitado ese encuentro.

Seguían en dirección a la salida del edificio.

— No se culpe, June, no podíamos adivinar. Yo llegué a pensar en esa posibilidad en el inicio, pero no imaginé que ella fuera tan tonta a punto de salir tantas veces con él sin contar la verdad. La culpa es toda de ella. Saori pidió para que eso aconteciera.

— Todas nosotros estábamos insistiendo para que ella contara. Era cómo se fuera uno aviso. Pero ahora no adelanta más, no es hora de cobrar eso de ella, ya está deprimida, no necesitamos empeorar la situación. ¿Alguna posibilidad de Kelsey perdonarla?

— Él es muy testarudo, pero estaba sinceramente enamorado por ella. Tal vez eso haga la diferencia.

Kelsey entró en el taxi y pidió para ir hasta la mansión de Saori Campbell. Esperaba que ella viviera en la mansión de la familia. Pagó el taxi y descendió, quedando parado en la calzada, indeciso sobre lo que hacer. Hube Venido hasta allí por un impulso, pero ahora la desilusión que hubo tenido volvía a asaltar su espíritu. Hizo media vuelta y se alejó de allí.

1 comentario:

  1. Hola!!
    que capitulo tan bueno xD!!!
    que no se valla que se quede y llame a su puerta esta es una buena oportunidad de decir toda la verdad !!
    besos ^ ^

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