viernes, 21 de enero de 2011

Trampas del Destino - CAPÍTULO 6

Exactamente al mediodía Angelos aparcó frente al edificio de Marina, pero ella estaba con Nirmala del otro lado de la calle, sentadas en el muro de la casa de Nirmala, a la sombra de la joven higuera que Li Zheng había plantado cuando vino a vivir en aquella casa. Antes que Angelos descendiera del coche, Marina ya bajara del muro y fue a su encuentro. Él abrió la puerta y, antes mismo de bajar, ya la traía de encuentro a sí y la besaba, al tiempo que se ponía de pie.

Nirmala había quedado en la manzana, esperando esa recepción íntima terminar para aproximarse, pero la otra puerta del coche se abrió y Austyn vino a su encuentro. Le tomó la mano y depositó un beso.

— Hola, Nirmala.

— Hola, Austyn.

Ella lo observaba, mismo sonriendo, su mirada expresaba aquella tristeza que tanto la incomodaba. ¿Porque se sentía tan incomodada con esa tristeza de él?Había hablado del hecho con su tío, que hubo concordado que eso era extraño.

— ¡Oye! — llamó Angelos — ¿Ustedes van a almorzar en casa o vienen con nosotros?

Austyn miró para el amigo que aún abrazaba la novia y volvió su mirada hacia Nirmala, sonriendo. Ella ladeó la cabeza con suavidad. Atravesaron la calle caminando codo con codo, él abrió la puerta para ella entrar y después dio la vuelta para tomar su lugar del otro lado. Marina había entrado por la puerta del conductor mismo, saltando por cima del cambio para sentarse. Angelos encendió el motor y empezó una conversación.

— Pensé que aquella Saori de ayer fuera la jefe de vosotras. De cualquier forma, es muy bonita y simpática.

— Aquella es nuestra jefe, Angelos — repuso Marina. — Ella sólo no quería que vosotros supiesen.

— ¡Marina!

— Nirmala, lo que he dicho ayer sobre mentiras cuando usted ama alguien es lo que pienso y lo que hago. Ella puede obligarme a mentir para el novio de ella, no para el mío.

— ¡Vaya, chicas! — atajó Angelos — ¿Del que vosotras están hablando?

Marina habló sobre lo que habían conversado en la noche anterior y lo que Saori pretendía llevar a cabo con el tal muchacho que iría a encontrar hoy.

— Totalmente de acuerdo con usted, mi amor — comentó Angelos. — Sin mentiras, sólo así se puede amar.

— Y usted, Austyn, ha caído de para-caídas en medio de esa historia — dijo Marina. — Si es amigo de Angelos, creo que podemos confiar en usted también.

— Comparto de la misma opinión que vosotros, la verdad es la base de todo lo que es bueno — repuso el muchacho. — Sin embargo, debe ser muy difícil pasar la vida rodeado de personas que se interesan sólo pelo que usted tiene, y no pelo que usted es.

— Eso no justifica, ella sabe que no necesita mentir para conseguir personas que les guste verdad de ella, como aconteció con nosotros — contestó Marina. — Ella nunca mintió, siempre ha dicho quién era, y quedamos amigas aún así, sin ningún interés de nuestra parte.

— Acuérdese que nosotras no hacíamos la mínima idea de que Campbell fuera algo más del que un apellido empezado por la C. Ninguna — añadió Nirmala — sabía que ella era heredera de una fortuna cuando la conocemos.

— ¡Vaya! Eso es cierto. Yo, usted y la Tayla no sabíamos, pero la June y a Milly sabían, y se lo contaron a nosotras muy pronto.

— El hecho es que ella va a salir con el muchacho, posiblemente más de una vez, y nosotras vamos a tener que colaborar con la mentira, como mínimo, por nuestros empleos — reflexionó Nirmala.

— No quiero me quedar cerca el día que él descubrir la verdad — dijo Angelos.

— Nosotros tendremos que estar cerca — lo atajó Nirmala —, ¿quien va a ayudarla?

Hablaron mucho sobre esas cuestiones de diferencias de clases sociales, de amistades por interés. El asunto rindió el suficiente para el resto del camino y para mitad del almuerzo. Angelos y Marina decidieron estirar la diversión hacia el cine, Nirmala rechazó la invitación, y Austyn se ofreció para acompañarla hasta su casa.

* * * * * *

Saori estaba nerviosa, muy nerviosa... había planeado todo, nada podría salir errado. A disgusto de Adam, siguió en tren desde casa, no podía correr el riesgo de ser descubierta. Llegó doce minutos antes del combinado, pero él ya estaba allá y la vio en el instante en que llegó, adelantándose a su encuentro.

— Hola, Saori. ¿Como estás?

— Muy bien, ¿y usted?

— Bien, gracias.

Ella percibió que él tenía un par de ingresos en la mano. Antes de entrar en el cine compraron palomitas y coca, que él pagó para ella. Saori frunció el ceño cuando se enteró de la película que él había escogido: una animación, ¿será que él era aún más joven del que parecía?Saori creía que él tendría la edad de ella, pero llevar la novia para asistir película infantil era extraño.

Se sentaron en medio de una de las últimas hileras, e inmediatamente el cine estaba abarrotado. Algunas veces, al coger las palomitas sus manos se tocaron, causando en Saori aquella misma sensación que había tenido aquel primer día en el tren. Diez minutos de película y ella ni se preguntaba porque él la escogió, ya había reído mucho más del que en los últimos tres años de su vida. Hacía mucho tiempo no se divertía de manera tan ligera como hacía hoy.

Al final de la película, Kelsey a invitó para tomar un helado. Se sentaron en una pequeña mesa en un canto discreto de la plaza de alimentación.

— ¿Usted es secretaria?¿Por eso lo de los informes?

— Sí, soy secretaria personal de una de las vicepresidentes de la empresa. ¿Usted trabaja en que?

— Soy socio en una empresa de automatización, empezamos este año.

— Entonces aún están buscando espacio en el mercado. Un segmento de futuro, en expansión, y a la vez competitivo — añadió Saori.

Él quedó un poco sorprendido con el análisis inmediato que ella hizo.

— Hemos buscado diferenciales en innovación y reducción de costes — dijo Kelsey —, ya tuvimos alguno retorno. Pero es poco, aún hay mucho lo que hacer.

Conversaron un poco sobre las noticias del día, y luego ella consultó el reloj, diciendo que necesitaba volver a casa.

— ¿Puedo acompañar usted?Vendí el coche para invertir en la empresa, pero aún tengo dinero para el tren — comentó Kelsey con un aire burlón.

Ella sonrió, ya había anticipado que él pediría para llevarla hasta en casa.

— Voy a gustar de tener compañía, es aburrido volver sola.

Siguieron hacia la estación del tren, y cuando Kelsey comenzaba a caminar hacia la plataforma, Saori resopló, ahora su plan comenzaba a quedar más complicado.

— Para el otro lado — indicó Saori.

Él miró aturdido el rostro sonriente de ella, había seguido en la dirección en que la vio tomar el tren en las dos veces en que se encontraron.

— ¿Estás segura?¿No se ha perdido?¿Quieres una brújula?— bromeó él.

Ella rió, le estaba gustando el humor de él. Las personas que la circundaban eran siempre tan serias... Solamente Tayla, con su humor agrio, conseguía arrancar carcajadas de ella a veces.

— Nosotros dos estamos correctos, pero yo vivo para allá. Tomo el tren en la otra dirección cuando necesito ir hasta la casa de mi jefe — la voz de Saori era controlada pero sentía como se sus rasgos se volvieran en una máscara. — A veces ella no va a la empresa, o sale más cedo, y tengo que llevar documentos para ella.

— Muy explotadora ella, ¿no?

Saori sólo sonrió, en la verdad estaba aliviada por él haber creído tan fácilmente en su historia. Siguieron hacia la plataforma que ella había señalado y tomaron el tren en la dirección de la casa de Nirmala.

Tras despedirse de Angelos y Marina, Austyn sugirió a la Nirmala que dieran una pasada en el parque. Caminaban despacio por entre las incontables personas que aprovechaban el día de sol y temperatura agradable para pasear.

— Usted vive sola con su tío?

— Sí, es la única persona que tengo en mi vida. Él hizo todo por mí, es una persona muy buena — Nirmala hizo una pausa. — Y muy sabio.

— ¿Es él que cuida del jardín?He visto que lo tienen muy bien arreglado.

— Sí, él ama el jardín. Perdió la visión hace siete años, a causa de catarata, aún así continúa a cuidar del jardín, dedica su vida a cuidar de las plantas.

— ¿Él no puede hacer cirugía?

— Clínicamente hablando, puede. La catarata de él es reversible, pero él tiene miedo, no quiere hacer. Aún no desistí de intentar convencerlo, pero mientras más tiempo pasa y él se acostumbra a no ver, menos esperanzas yo tengo.

Continuaron caminando en el parque por algún tiempo, después siguieron para la estación del tren. Nirmala continuaba curiosa con la apariencia triste de él, que parecía estar hallando la tarde tan agradable cuánto ella, pero, aún sonriendo, los ojos tenían lo brillo negro del dolor. Caminando por la calle en dirección a la propia casa, Nirmala tomó coraje para hacer algunas preguntas personales a él.

— ¿Usted vive sólo de música como Angelos?

— No, yo tengo un empleo. Soy publicitario, trabajo en la agencia de la familia Drubbster.

— Entonces usted debe amar la música, sino no tendría el ánimo para quedarse tocando por las noches. Creo que su trabajo sea muy cansado.

— No siempre, crear y desarrollar una campaña es algo que a mi me gusta mucho, me da placer. Negociar con los clientes es que puede ser aburrido algunas veces, pero eso no es exactamente mi responsabilidad, a pesar de participar de esas reuniones en la mayoría de las campañas.

Nirmala notó el entusiasmo con que él habló sobre el trabajo, aparentemente estaba satisfecho con lo que hacía. ¿Cuál sería el motivo de aquella tristeza guardada en su alma?Él no había hablado en familia, quizás fuera eso... Ella halló más prudente no preguntar hoy. Rió de sí misma, pensaba como se fuera encontrarlo otras veces. Esa era su gana, pero... ¿sería a de él?Estaba animándose demás con lo que ni había comenzado aún, él no había dado ninguna señal de estar interesado en ella, sólo estaba siendo una compañía agradable.

Estaban aproximándose de la casa de ella, caminaban sin prisa por las manzanas sombreadas por jóvenes árboles. Algunas familias tomaban la fresca en sus jardines, y como Nirmala conocía casi todas las personas que vivían en el trayecto de su casa al tren, no podía dejar de saludalas, e incluso intercambiar algunas palabras vez u otra. Se sorprendió al percibir que Austyn también los saludaba, y su sorpresa fue mayor al parar para informarse sobre la salud de una señora anciana que había quedado en el hospital la semana anterior y percibir que mientras conversaba con la nieta de ella, Austyn ya empezara una conversación con el hijo de la enferma. Finalmente consiguieron llegar a la casa de Nirmala.

— ¿Usted puede brindarme con su compañía por más algunos instantes?— preguntó Austyn.

Ella sintió que sonrojaba, deseó que fuera sólo un poco.

— Podemos conversar más un poco, mi tío habrá percibido que llegué, no se preocupará.

Austyn se sentó en el muro, Nirmala hizo el mismo, por el visto él aún pretendía tardarse un poco conversando con ella.

— Hace mucho tiempo yo no tenía un día tan agradable. Gracias por eso, Nirmala.

Ella quedó en silencio, tenía ganas de decir que también le había gustado quedarse con él, pero tuvo miedo de que él la interpretara mal.

— Me gustaría no necesitar de la Marina para hablar con usted. ¿Sería posible usted pasarme el número de su teléfono?

— Claro que sí — Nirmala sonrió.

Él cogió el móvil, ella percibió que él lo estaba conectando... ¡entonces había dejado el teléfono desconectado mientras andaba con ella! Su corazón aceleró, por el visto podía tener esperanzas. Austyn registró los números que ella le hablaba – su propio móvil y el teléfono de casa – irguió los ojos, mirando el bello rostro de ella. Nirmala se perturbó con eso y volvió sus ojos al otro lado, vio Saori viniendo en su dirección, acompañada por un muchacho. Aún estaban lejos, pero no restaba duda de que era ella.

— ¡Saori! — gimió Nirmala en un susurro.

Austyn siguió la mirada de ella y vio la pareja, aún distante.

— ¿Estás cierta?

— Sí.

— Bueno, el muchacho quería traerla para casa y ella no podía ir hacia la propia casa. ¿Ella vive con usted o con Marina?

Nirmala se espantó con la velocidad del pensamiento de él, pero comprendió que tenía sentido lo que decía.

— Conmigo. Somos amigas en un grado de intimidad diferente del que ella tiene con Marina.

Austyn asintió, había percibido eso en la noche anterior.

— ¿Lo que yo hago?— preguntó ella con la voz temblorosa.

— Queda callada y deja ella tomar la iniciativa y comandar el juego.

El otra pareja ya estaba prójimo, ambos levantaron el rostro en aquella dirección, como si sólo ahora hubieran percibido que personas conocidas se aproximaban. Austyn reconoció el muchacho que acompañaba Saori, y fue reconocido también.

— ¡Austyn! — saludó Kelsey — ¡Cuánto tiempo, cara! Y usted es la prima de Saori ¿no?

— Hola — dijo Nirmala, cautelosa.

— Hola, Kelsey. Menuda manera de encontrarlo — los ojos de Austyn volvieron hacia Saori. — Hola.

— Hola — dijo ella en un susurro.

Saori estaba casi paralizada. Sentía miedo de que Austyn hablara algo que desmintiera lo que había dicho para Kelsey, y quedó sorpresa al ver que se conocían. Tenía que comandar la conversación, antes que se estropeara.

— Yo no creo que vosotros se conocen. ¿De donde?

— Estudiamos juntos en la Suiza — contestó Kelsey —, después no nos encontramos más. ¿Encontró a su padre?

— Él falleció — respondió Austyn con solemnidad.

— ¡Oh! Lo siento. Mis padres también ya se fueron — añadió Kelsey —, un accidente en el mar.

— ¿Has conseguido concluir la facultad?

— Aún que lo decía que no tenía ganas de estudiar, que la iba a dejas, he concluido — rió Kelsey. — ¿Estás en el ramo de publicidad?

— Sí, en una buena agencia. He conseguido algunas cuentas interesantes. ¿Que haces con su título en administración de empresas?

— Abrí una empresa con un amigo, aún estamos empezando.

— Ahora que hemos entregado nuestras chicas en casa, es mejor la gente ir andando, Nirmala ya me ha dicho que ellas han traído trabajo para casa. Si tomáramos el tiempo de ellas, va a ser el último domingo que salen con nosotros.

Kelsey rió.

— ¿Eso es serio, Saori?— preguntó él — ¿Vosotras trajeron trabajo para casa?

— ¿Olvidó que yo estaba leyendo informes cuando usted me llamó ayer?

— Olvidé.

— Vamos. — dijo Austyn — Veo que usted está a pie como yo, y hoy ha pocos trenes.

Kelsey sólo había dicho adiós, pero cuando vio Austyn despedirse de Nirmala besándola la mano, hizo el mismo con Saori. Siguieron para la estación, Kelsey se volcó algunas veces para mirar hacia atrás, pero las chicas inmediatamente entraron.

— Ya veo que usted ha aprovechado bien el almuerzo — dijo Saori.

— Digo lo mismo de usted. Pero, ¿que idea fue esa de traerlo aquí?

— No tenía cómo huir de él, quería traerme hacia mi casa. Si yo negara, correría el riesgo de él seguirme. ¿Olvidó que soy suya prima y vivo aquí?

Nirmala balanceaba la cabeza, no concordaba con lo que Saori estaba haciendo.

— Vaya, ¿quien es que iba a imaginar que los dos se conocían?— comentó Saori — Fue por muy poco que no me estropeé en la primer cita.

— No, Saori, agradezca a Marina su juguete no haber terminado aquí en esta manzana — repuso Nirmala, seria.

— ¿Agradecer el que?— Saori quedaba sin comprender.

— Angelos habló en usted, y Marina esclareció que usted era Saori Campbell, sí. Ella habló ayer para usted lo que piensa sobre lo que está haciendo con ese muchacho y como es la relación de ella con Angelos. Hay confianza mutua entre ellos, ella contó la verdad, y Austyn escuchó. Los dos tienen la misma opinión que nosotras, a pesar de que Austyn me pareció comprender lo que usted está haciendo de una forma diferente de nosotras. Pero usted ya percibió que podemos confiar en él, vio como él actuó al verla.

Saori entró pensativa en la casa de la amiga. Iba a dar un tiempo por allí, para evitar el riesgo de Kelsey verla ir aunque, después llamaría su conductor para buscarla.

— Usted no dio atención a mis consejos, Saori — dijo Li Zheng apenas las dos entraran en la sala.

— Yo necesito saber si él quiere a mí o a mi dinero.

— Hay otras maneras de descubrir. Cuente luego, antes que sea tarde demás.

— Así que sea posible, contaré — repuso la joven.

Ella llamó el conductor, se despidió de la amiga y del anciano que tanto estimaba y fue para su solitaria casa. Pero hoy su espíritu estaba llenado con los recuerdos del encuentro con Kelsey, no se sentía sola.

2 comentarios:

  1. Hola Cristina !
    muy buen capitulo !
    Saori tendrá que confesarle la verdad, si llegara a enterarse por otro lado de seguro que va a sufrir y Kelsey no se lo merece al menos parece decente.
    Buen fin de semana !!
    besos ^ ^

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  2. ¡Hola, Cristina!
    Coincido con Judith, Saori tiene que decir la verdad, no se puede construír una relación en base a mentiras y cuando Kelsey se entere se enfadará mucho.

    BESOS,
    Bri.

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