viernes, 7 de enero de 2011

Trampas del Destino - CAPÍTULO 2



Cuando las puertas del ascensor se abrieron, Saori vio Nirmala conversando con Mai, la secretaria de la presidencia. Caminó en la dirección de ellas, siendo seguida de cerca por el fiel Adam.

— ¡Buenos días, chicas! — saludó Saori con un aire de preocupación.

— ¡Buenos días! — replicó una sonriente Nirmala.

— ¡Buenos días, señorita Campbell! — dijo Mai casi solemne.

Saori fue para su oficina y Nirmala a siguió, preocupada. Entraron en la oficina, Nirmala cerró la puerta, dispensando Adam con un gesto.

— ¿Encontró algún problema? — preguntó Nirmala, señalando las carpetas que Saori traía en la mano.

— Sólo empecé a leer — respondió Saori mirando los informes de Milly que había llevado para casa. — Si fuera posible, me gustaría hacer la lectura ahora por la mañana.

Nirmala comprendió la mirada que ella le lanzaba.

— No tenemos nada marcado, y puedo cuidar del que aparecer.

— ¡Vale! ¿Se divirtió ayer?

Nirmala sonrió de una forma diferente de la habitual.

— Sí. No imaginaba que el novio de la Marina tuviera una voz tan linda, ni que escogiera músicas tan maravillosas. Debería venir con nosotros de la próxima vez.

— Ya veo que a usted le gustó, hablando en próxima vez...

— Si usted lo tuviera oído, tendría ganas de repetir la dosis.

— ¿Él se presenta solo? Sé que toca piano.

— Él toca piano y un amigo, sax. Nada como una buena música en vivo.

Saori percibió un leve brillo en los ojos de su amiga, la noche había sido positiva para ella.

— Eso es verdad. Debería haber venido más tarde, yo le he dicho que lo hiciera.

— Estoy habituada a venir temprano, y, también, no tengo la mínima gana de enfrentar el tren abarrotado de más tarde — dijo Nirmala. — Usted es que debería haber venido más tarde, tiene un aire cansado.

— Sólo una mala noche.

— ¿Y el motivo?

— Insomnio — replicó Saori.

Nirmala percibió que no era sólo eso, pero conocía el suficiente de la amiga para saber que no debería insistir. Cuando Saori hallara conveniente, le contaría.

— Voy a dejarle sola para que lea los informes — dijo Nirmala en tono ligero.

Con una sonrisa se despidieron y Nirmala se retiró para su propia sala, también tenía informes para leer. Todos los informes que Saori leía pasaban por su mano – antes o después – y por la criba de su lectura, era también su función revisar los informes de la propia Saori. Hoy su prioridad eran los informes de June, pues sabía que Saori necesitaría de estos datos después de la lectura de los de Milly. Se sentó en uno de los confortables sillones de su sala, con una taza de té al lado, inició la lectura.

Saori se sentó a la mesa e inició la lectura de los informes de Milly, a vicepresidente de acción social. Era el departamento de la empresa que a ella más le gustaba y al cual dedicaba una atención especial, pero hoy estaba difícil concentrarse, la imagen del muchacho insistía en volver a su mente.

* * * * * *

— ¡Buenos días, Nikki!

— ¡Buenos días! ¿Que animación toda es esa? Por el visto su noche fue mejor que la mía, Kelsey.

— No sé como fue la suya, yo quedé en casa, intentando poner orden en estos balances.

Dicho esto, Kelsey puso algunos papeles sobre la mesa de su socio. Nikki cogió los papeles y, mientras empezaba a leer, continuó la conversación.

— Yo quedé en casa cuidando de mis sobrinos.

— ¿Usted continúa trabajando de niñera en las horas libres? — dijo Kelsey riendo. — Su hermano es un holgazán... si quería vivir como soltero, que no hubiese casado.

Nikki frunció el ceño, su hermano menor era su orgullo, no admitía que nadie hablara mal de él.

— Usted conoce la historia, sabe que ellos eran niños cuando tuvieron el primer hijo, siempre abrieron mano de todo por los hijos. Tienen derecho a un poco de distracción a veces. No me cuesta nada, yo no tengo dinero para salir, aún.

Kelsey rió otra vez.

— O nosotros conseguimos mantener esa empresa o...

— ¡Conseguimos mantener! — lo atajó Kelsey. — No tenemos opción, Nikki.

— Si continuáramos con esos contratos pequeños, no sé va a darse para mantenernos — reflexionó Nikki. — La inversión es muy alta.

— Tenemos que creer. Muchos contratos pequeños pueden sostenernos.

— Pero el ideal sería un gran contrato — insistió Nikki.

Kelsey había sentado en su mesa y empezaba a analizar algunos documentos que allí había dejado ayer, pero su concentración estaba casi nula... lo mismo que le ocurrió en casa, en la noche anterior, con los balances. Su pensamiento volvía incesantemente para la chica del tren.

* * * * * *

Así que volvió del almuerzo con su novio, Marina recibió el mensaje de que Saori estaría esperándole a las catorce y treinta. Halló bastante extraño, ya que tenían estado en reunión el día anterior, los informes habían sido presentados y aprobados. Que novedad habría acontecido para Saori necesitar de su vicepresidente de RH? Extraño o no, su obligación era comparecer siempre que recibiera una convocatoria de la Presidencia, cuando llegó el horario, siguió para el vigésimo sexto andar.

— ¡Hola, Mai! — saludó Marina con su ya conocido buen humor.

— ¡Hola, Marina! Puede entrar, la señorita Campbell está aguardándole.

Marina siguió hacia la oficina de Saori balanceando la cabeza, hallaba mucho extraño escuchar Mai diciendo “señorita Campbell”, mismo dentro de la empresa de ella, continuaron tratándose de la misma forma que en la facultad. Batió de leve en la puerta y entró.

— ¡Hola, Saori!

— Hola, Marina. He oído elogios a su novio, dijeron que voy a lamentarme el resto de la vida por no tener disfrutado su voz.

Marina rió, creyendo que era cosa de la Tayla.

— Angelos realmente tiene una voz maravillosa, pero prefiero cuando él canta sólo para mí — dijo la pelirroja con una sonrisa traviesa. — ¿Lo que usted necesita, Saori?

Marina había sentado en uno de los sillones, en frente de Saori, que permanecía en una posición relajada, como si fuera hablar de cosas sin importancia.

— Necesito saber lo que aconteció con Nirmala ayer — explicó Saori. — Hallé ella diferente hoy, no sé decir el que, pero no está como todos los días.

Marina quedó un poco pensativa.

— Usted está haciéndome pensar de nuevo en una cosa que pensé en el inicio de la noche y, cuando volvemos para casa, descarté.

Saori la miraba curiosa.

— Creí que ella tenía se quedado interesada por el amigo de Angelos que toca sax — continuó Marina —, pero como Angelos iba a llevarme a casa, sugerí que ella fuera con nosotros, para Tayla no necesitar ir hasta allá. Cuando Angelos vino, el amigo estaba con él. Hicimos las presentaciones y los dos se sentaron en el banco de tras, uno en cada canto, y no intercambiaron siquiera una mirada, mucho menos alguna palabra. El muchacho estaba molesto con alguna cosa, tanto que Angelos me dejó en casa y fue conversar con el amigo. Creí que había sido impresión mía, pero parece que no, alguien balanceó el corazón de nuestra amiga...

En el rostro de Saori había una enorme sonrisa.

— Parece que sí. Ella habló que Angelos se presentaba con un amigo que toca sax... y los ojos de ella brillaban. Además de eso, ya habló “Debería venir con nosotros de la próxima vez”... Creo que tendrá compañía para escuchar su novio de aquí para frente.

— Es bueno, ya se hace tiempo de nosotras tengamos el corazón adelante del trabajo. Yo ya me arreglé, ¡vaya si vosotras hacen el mismo!

— ¿Conoce usted al muchacho?

— ¡Mamá Saori en acción! — provocó Marina — Nirmala no es su hija para que usted cuide de ella de esa manera... Ella tiene un tío que le cuida muy bien de ella, deje eso para él.

— Usted no respondió mi pregunta.

— ¡Vale! Voy a satisfacer su necesidad de cuidar de alguien. Yo no lo conozco muy bien, desde que conozco Angelos ellos tocan juntos, me parece que son amigos hace muy tiempo. Sé que el muchacho tiene un empleo, no vive sólo de música.

— Intente descubrir más sobre él, por favor.

— Lo haré.

* * * * * *

Kelsey había quedado controlando todo el movimiento en la estación, en la esperanza de encontrar la chica del día anterior, pero fuera vanamente, no a vio. Tal vez tuviera cogido un tren más temprano, o tal vez no pasara por allí todos los días. Pensando con frialdad, la posibilidad de encontrarla nuevamente era bien reducida... pero no nula.

* * * * * *

Cuando Adam cerró la puerta del coche, fue imposible no recordar, echando de menos, la vuelta para casa el día anterior. Su confortable coche no le era tan agradable cuánto el viaje de tren, y los ojos castaños del muchacho volvieron al pensamiento de Saori, que estremecía cada vez que acordaba de la sensación del toque de sus manos... ¡Tontería! Había sido sólo un incidente, y no un toque... pero había despertado sensaciones nuevas en ella.

* * * * * *

Nirmala entró en casa más sonriente que de hábito, y su tío notó eso.

— Buenas tardes, tío – saludó ella.

— Buenas tardes, mi florecita — repuso Li Zheng. — ¿Como fue su día?

— Mis ojos están hasta llenos de letras de tantos informes que leí. ¿El señor consiguió podar todos los rosales?

— Están listos para la próxima primavera, si no lo hiciera hoy, sólo en la próxima luna, y, ahí, sería muy tarde.

Ellos vivían en una casa acogedora, con muchos edificios de medio porte alrededor, en una área exclusivamente residencial. El tío de Nirmala cuidaba apasionadamente del jardín que mantenía en la propiedad.

Nirmala fue hasta la cocina empezar el preparo de la cena y los dos continuaron conversando. Él bien que intentó descubrir el motivo de aquel aire de felicidad que ella exhalaba, pero no consiguió arrancar nada de la chica. Si preguntó si ella misma había si dado cuenta del que lo provocó.

* * * * * *

El viernes, con un movimiento mayor que otros días no disminuyó las ganas de Kelsey de buscar la chica que estaba quitándose el sueño, pero, nuevamente, no tuvo suceso.

* * * * * *

Saori suspiró mientras oía pacientemente el organizador de la exposición relatar todas las dificultades que enfrentó hasta tener todo arreglado. A Saori le gustaba venir al museo, pero para observar las obras expuestas, no para oír conversaciones inhumanas.. las personas con las cuales era forzada a convivir le parecían tan vacías, incapaces de cualquier sentimiento en relación a las otras, centradas exclusivamente en sí mismas y sus gustos.

2 comentarios:

  1. ¡Hola Cristina! No había podido venir antes a leer los capis por unos problemitas personales, pero ya me puse al día.
    Bueno, vamos conociendo a los personajes y atisbando pequeños detalles de cada uno y de sus vidas.
    ¿Volverá Saori a encontrarse con el chico del tren...?

    Besos,
    Bri

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  2. Bueno como dice Bri vamos conociendo mas a los personajes y se van conociendo también sus problemas, muy bueno !

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